Cuando una paciente llega a mi consulta pensando en una mamoplastia de aumento, casi siempre trae preparadas las preguntas del resultado: qué talla, qué forma, si se va a notar, cuánto tiempo de recuperación. Son preguntas legítimas y las respondo todas. Pero hay una que casi nadie hace, y es la que más me gustaría que hicieras: qué va a pasar antes de que entres a quirófano, y quién va a estar en esa sala contigo. Te lo cuento aquí, porque creo que es la parte que deberías poder comparar cuando estés decidiendo con quién operarte.
La cirugía empieza mucho antes del quirófano
Una mamoplastia de aumento es una cirugía mayor con anestesia general. Se ha vuelto tan común que a veces se habla de ella como si fuera un procedimiento de tarde libre, y eso me preocupa, porque el riesgo no desaparece por ser frecuente.
Lo que hace segura una cirugía no es que salga bien: es todo lo que se hizo antes para que las probabilidades estuvieran a tu favor, y lo que había preparado en caso de que algo no siguiera el guion. Esa preparación tiene pasos concretos, y son los mismos que quiero que puedas preguntar en cualquier consulta a la que vayas, incluida la mía.
Primero, una conversación honesta sobre qué buscas
En la valoración reviso tus senos, tus medidas, la calidad de tu piel y tu historia, y escucho qué te gustaría cambiar. De esa conversación sale un plan, pero también puede salir otra cosa: que yo te diga que lo que buscas no es lo que te conviene.
Me ha pasado muchas veces y prefiero que pase en la consulta. Si lo que imaginas no va con tu contextura, o si lo que te incomoda se resuelve mejor con otro procedimiento, te lo voy a decir con franqueza. Una expectativa que no coincide con lo que la cirugía puede dar se convierte después en una insatisfacción, aunque el resultado sea técnicamente bueno. Prefiero esa conversación incómoda al principio.
La valoración del médico internista
Antes de operarte, un médico internista te valora y revisa tus exámenes, incluido un electrocardiograma.
Esto merece una explicación, porque muchas pacientes llegan sorprendidas de que se los pidamos. La consulta con el cirujano plástico evalúa tus senos; la del internista evalúa a la persona completa que va a recibir anestesia general: tu corazón, tu presión, tu sangre, tus medicamentos, lo que no has notado. Es el paso que detecta lo que no se ve en una consulta estética, y no es negociable en mi práctica. Si de ahí sale algo que hay que controlar primero, lo controlamos primero. La cirugía espera.
Quién te va a dormir, y por qué puede decir que no
A ti no te duerme el cirujano: te duerme un anestesiólogo. Trabajo con anestesiólogos de confianza, con formación en el manejo del paciente crítico, y son ellos quienes deciden si estás en condiciones de recibir anestesia ese día.
Quiero que quede clarísimo lo que eso significa, porque es un punto que me importa: el anestesiólogo puede suspender tu cirugía. Ha pasado, y va a seguir pasando. Es incómodo reprogramar una fecha que llevabas esperando, con la maleta lista y los permisos en el trabajo pedidos. Y es exactamente la razón por la que ese criterio independiente existe. Cuando alguien te ofrece una cirugía donde nadie tiene el poder de decir que no, no te están ofreciendo comodidad.
Dónde te operan
Opero en clínicas de alta complejidad: instituciones con unidad de cuidados intensivos, banco de sangre y servicio de urgencias las veinticuatro horas.
Es probable que nada de eso se use en tu cirugía. Ese es justamente el punto. La diferencia entre un quirófano y otro no se nota el día que todo sale como debe: se nota el día que no, y ese día no hay tiempo de trasladar a nadie a ningún lado. Cuando estés comparando opciones, pregunta en qué institución se hará tu cirugía y qué nivel de complejidad tiene. Es una pregunta sencilla y la respuesta te dice mucho.
La cirugía: decisiones que se toman contigo, no por ti
El implante, su tamaño, su forma y el plano en que se coloca no son una elección de catálogo: se definen según tus medidas, tu piel y lo que buscas, y se conversan contigo antes.
Mi criterio es conservador y te lo digo de entrada: busco un resultado proporcionado, que se vea tuyo y que envejezca bien contigo. Los implantes muy grandes para una contextura pequeña se ven bien en una foto reciente y traen problemas con el tiempo, porque el peso actúa sobre tu piel durante años. Si me pides algo que a mi juicio va a comprometer tu resultado a largo plazo, te voy a explicar por qué no lo recomiendo. La ficha completa del procedimiento, con los tipos de implante y las vías de abordaje, está en la página de mamoplastia de aumento.
El postoperatorio: dónde y con quién
Aquí está la parte que más se subestima al elegir cirujano.
Tu recuperación la cuidamos en mi propio consultorio. Tengo una cabina para el cuidado postoperatorio y trabajo con una esteticista de confianza para los drenajes y las curaciones, y los controles los hago yo. No te derivo a un tercero ni a otra sede para que alguien que no estuvo en tu cirugía evalúe cómo vas evolucionando.
Lo digo porque en el postoperatorio pasan cosas: molestias que asustan sin ser graves, asimetrías que son parte del proceso, dudas a las once de la noche. Quien te operó es quien sabe qué encontró en tu cirugía y qué esperar de tu evolución. Cuando compares opciones, pregunta quién te va a ver después, cuántas veces y dónde.
Lo que ningún protocolo te puede prometer
Voy a ser directo porque prefiero decirlo yo antes de que lo descubras después. Ninguna cirugía está libre de riesgos y ningún cirujano serio te va a garantizar un resultado. En Colombia la cirugía plástica está regulada como una especialidad de medios y no de resultados, y eso no es un tecnicismo legal: es una descripción honesta de lo que hacemos. Yo me comprometo a poner todo mi criterio, mi equipo y mi técnica a tu servicio, y a acompañarte si algo se sale de lo previsto. Si en alguna consulta te prometen un resultado sin margen de duda, eso no es medicina.
Las preguntas que vale la pena hacer en cualquier consulta
Si de este artículo te llevas una sola cosa, que sea esta lista. Llévala a la consulta, a la mía o a cualquier otra:
- ¿Eres especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva? ¿Puedo verificarlo?
- ¿Quién va a operarme, con nombre propio?
- ¿En qué institución se hará la cirugía y qué nivel de complejidad tiene?
- ¿Incluye valoración previa de un médico internista y exámenes?
- ¿Quién es el anestesiólogo y qué formación tiene?
- ¿Quién me va a ver en el postoperatorio, cuántas veces y en dónde?
- ¿Qué pasa si algo se sale de lo previsto y quién responde?
- ¿Qué no está incluido en el presupuesto?
Si en alguna consulta estas preguntas incomodan, ya tienes una respuesta.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me piden exámenes y una consulta con internista para una cirugía estética?
Porque vas a recibir anestesia general. La consulta conmigo evalúa tus senos; la del internista evalúa tu estado de salud general, que es lo que determina si tu organismo está listo para la cirugía. Es el paso que más tranquilidad te da, aunque al principio parezca un trámite de más.
¿Puede suspenderse mi cirugía el mismo día?
Sí, y es una buena señal de que el protocolo funciona. Si el anestesiólogo detecta algo que conviene controlar primero, se reprograma. Entiendo lo frustrante que es, y aun así prefiero reprogramarte a operarte en condiciones que no son las mejores.
¿Cuánto tiempo de recuperación necesito?
Varía según tu caso y según tu trabajo. Necesitarás unos días de reposo y después una reincorporación progresiva, con restricciones de esfuerzo durante un tiempo. En la valoración te doy la expectativa realista para tu situación, porque no es igual para todas.
¿Qué talla voy a quedar?
No trabajo con tallas de sostén como objetivo, porque la talla no es un dato quirúrgico y varía entre marcas. Trabajo con tus medidas y con proporciones, y en la valoración te muestro qué es lo que va bien con tu contextura.
¿Los implantes se cambian cada cierto tiempo?
No hay una fecha de vencimiento fija ni una regla que aplique a todas. Los implantes se revisan periódicamente y se cambian cuando hay una razón para hacerlo. Esos controles también son parte del cuidado a largo plazo.
¿Cuánto cuesta una mamoplastia de aumento?
Depende de tu caso, del equipo médico y de la institución, y por lineamientos de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica no publicamos tarifas. En tu valoración te entrego un presupuesto detallado y por escrito, con todo discriminado.
¿Puedo operarme si estoy lactando o acabé de tener un bebé?
Conviene esperar. Tus senos siguen cambiando durante y después de la lactancia, y operar antes de que se estabilicen compromete el resultado. En la valoración definimos el momento adecuado según tu caso.
Conversemos sobre tu caso
Si algo de lo que leíste te resonó, agenda una valoración. Reviso tu caso con calma, te explico con franqueza qué es posible y qué no, y sales con un plan claro y un presupuesto por escrito.
